Infelizmente, existen personas que pasan toda la vida sin lograr ver quien realmente son. Y nada más impide la felicidad y el crecimiento humano que la dificultad en reconocer sus fallos.
Aquellos que son así, normalmente hacen una lectura sobre si mismos que nunca coincide con aquella de los demás a su alrededor.
Es más cómodo dar excusas para no enfrentarse a sus propias debilidades. Habilidosamente, los fallos se enmascaran en cualidades, como por ejemplo:
Hay quien diga que es una persona extremadamente cuidadosa, pero, los que conviven diariamente con ella detectan un perfeccionismo neurótico que torna insoportable la convivencia.
Mientras otras se definen como personas divertidas, tranquilas y que llevan bien la vida, cuando en realidad, pueden estar camuflando el que son acomodadas.
Hay quien diga que es perseverante y no desiste de nada, pero en realidad no quiere admitir que es terca e insiste en cosas equivocadas.
Otras dicen que son francas, pero quieren disfrazar el que en realidad son rudas y groseras.
Algunas se declaran espontaneas y autenticas, por esa razón mantienen su forma escandalosa de reír y de hablar fuerte – eso para esconder que se detuvieron en la indiscreción y no quieren cambiar.
Recuerdo de un ejemplo claro para ilustrar este asunto:
Estaba conversando con una joven señora con problemas en el matrimonio y le pregunté en qué ella creía que tendría que cambiar, pues seguramente tenía un porcentaje de culpa en aquellos problemas. Ella dio muchas vueltas para adornar sus fallos como si fuesen cualidades.
Al término de la conversación le pedí que hablase con su marido y con su hijo sobre sus fallos y que no se defendiese. Ellos gentilmente hicieron una lista de lo que querían que ella cambiase. ¡Y que gran lista!
Esa es una pequeña muestra de lo difícil que es enfrentar a quien realmente somos.
Que fácil es ver la suciedad del otro y sentir su mal olor, mientras que los propios fallos son ignorados. No son pocos los que pasan años intentado cambiar a los demás, olvidándose de si mismos.
Concluyo con una canción antigua aquí de Brasil, que retracta un poco de lo que intenté decir, la letra dice lo siguiente:
“Yo nací así,
Yo crecí así,
Yo soy así misma,
Siempre seré así”
Perdonen pero no hay futuro en vivir de esa manera. Inevitablemente, si usted no se fija y abandona esta actitud que existe dentro de usted, usted misma destruirá las oportunidades de vencer y ser feliz.
Experiencia de quien ya vivió lo suficiente para decir que las buenas oportunidades vienen, se van y pueden no volver más.
¡No se detenga en el tiempo!
La vida es una constante caminata y exige cambios.
Esté lista para pagar el precio de ser una nueva criatura. ¡Estoy segura que valdrá la pena!
Un beso y hasta la próxima semana.
Cristiane Cardoso
Extraído de: - See more at: http://blogs.universal.org/cristianecardoso/es/yo-soy-asi-y-asi-morire/?utm_source=hootsuite#sthash.uNmzytKB.dpuf

