miércoles, 20 de febrero de 2013

Un recado para las cristianas (Cuidado, tal vez te ofendas…




Gente, hoy voy hablar claro, porque medias palabras dan margen para que usted las interprete de manera que más le conviene y  la verdad hay ciertas cosas que no tienen medio término, es o no es, y punto.

¡No existe eso de querer ser una mujer de Dios de verdad y al mismo tiempo ser sensual! ¡¿Qué cosa es eso?! Cuando yo me convertí, muchas cosas en mi cambiaron, y una de ellas fue la manera como  me vestía.

Aún sin intención de ser sensual y deseada por los hombres, muchas veces yo salía de casa vistiendo jeans que de tan apretados, para vestirlos, tenía que acostarme en la cama! y es obvio que los hombres miraban, ¿y yo qué hacía ? ¡Me gustaba!, claro que a veces eso me enojaba un poco ( escuchar burlas, alguien llamándome de “sabrosa” o cosas de ese tipo), pero ¿qué podía hacer?  ¡Yo misma estaba provocando eso! No tenía derecho de reclamar.
Y a la verdad tú no necesitas ser tan bella para llamar la atención de los hombres. ¡Basta ser mujer y dejar algo más expuesto y listo! ¡No tienes como evitarlo!. Esa es la naturaleza de ellos y la mayoría no se controla…

Ahora dime una cosa, ¡¿cómo “yo” puedo ser de Dios y seguir teniendo el mismo comportamiento de antes?! Vistiendo ropas sensuales, hilo dental, apretadas, transparentes, escotadas, mostrando un poco los pechos, straples, de solo un hombro, blusas (con la espalda al aire!) ¿Estoy olvidando de algo más?… Ah, está también la panza al aire (¡cuando es la panza, porque a veces es una panzota!). ¡Levanta los brazos, aparece la panza; se agacha, aparece  “la raya de la cola”! ¡¿Y después quiere hacerse la “santa”?! ¡Realmente no encaja, no tiene sentido!.

Me estoy desahogando porque infelizmente eso se ve mucho por ahí, personas que dicen querer agradar a Dios, pero colaboran con el trabajo del diablo, esa es la verdad. Unas por falta de orientación, otras, porque quieren, e inventan mil excusas del tipo: “pero a mi  marido le gusta así”, “pero  mi intención no es llamar la atención”, “pero yo no sé vestirme de otro modo”, “hace demasiado calor”… Puras palabras, en el fondo, es porque todavía falta algo, algo que aún no cambió en la esencia de la persona. Alguien dígame si yo estoy exagerando…

 No es que tú tengas que salir de casa toda tapada, pareciendo una monja, ¡no! pero existen mil maneras de vestirte sin ser  sensual o vulgar. ¡EXISTEN! Si el escote es muy grande, pero la blusa es linda, colócate una musculosa por debajo. ¿Es demasiado transparente? Colócate otra prenda por debajo. ¿El jeans está apretado, la cola está súper evidente? Vista una camisa que cubra esa parte. Y así con todo, compre ropas de su talle real, no del que te gustaría que fuese (sorry, yo también pasé por eso…).

¿ Sabías que  nuestros hombros son una de las partes más sensuales de nuestro cuerpo?. Por eso yo nunca uso straples (sólo si fuese con un saquito). Si fuese de un hombro solo, con más razón, ¿no me crees? Es verdad.  ¿Y cuál es el problema de que yo sea sensual? (tal vez tú pienses: a nadie le tiene que importar mi vida). Pero si  sabes que eso no es nada discreto y que  encima puede llevar  a los hombres a  desearte y a pecar, ¿por qué incentivar? Es claro que  no tienes cómo controlar los pensamientos ajenos, pero lo que yo pueda evitar, evito.

Y te lo digo por experiencia propia que desde que  cambié  mi manera de vestir (de sensual para normal, discreta), ¡nunca más NINGÚN hombre se metió conmigo en la calle! y yo no me siento ni un poco mal con eso, por lo contrario, pues el espíritu que estaba antes en mi y que se contentaba al sentirse deseada por otros hombres, se fue, gracias a Dios.

Así es amiga, mucho cuidado en esa área, para que no estés construyendo de un lado y destruyendo del otro, al mismo tiempo. Si  te miras en el espejo y tu consciencia te muestra que aquello no está bien, cámbiate de ropa, pregúntate a ti misma en esa  hora, ¿será que yo agrado a Dios de esa manera? No te preocupes con lo que los otros vayan a pensar y no des atención a los malos ejemplos a su alrededor. De repente  esperabas más de alguien, y  terminaste decepcionándote. No te desanimes, por lo  contrario, da el mejor ejemplo posible, así  no sólo estarás agradando a Dios, como también estarás ayudando a otras a ser también mujeres REALES, por dentro y  por fuera, a través de tu cambio de actitudes.

Escrito por: Marelis Brum
http://www.exercitouniversal.com.br/2013/02/um-recado-para-as-cristas-cuidado.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario