Gente, hoy voy hablar claro, porque medias
palabras dan margen para que usted las interprete de manera que más le conviene
y la verdad hay ciertas cosas que no
tienen medio término, es o no es, y punto.
¡No existe eso de querer
ser una mujer de Dios de verdad y al mismo tiempo ser sensual! ¡¿Qué cosa es
eso?! Cuando yo me convertí, muchas cosas en mi cambiaron, y una de ellas fue la
manera como me vestía.
Aún sin intención de ser
sensual y deseada por los hombres, muchas veces yo salía de casa vistiendo jeans que de tan apretados, para vestirlos, tenía que acostarme en la cama! y es
obvio que los hombres miraban, ¿y yo qué hacía ? ¡Me gustaba!, claro que a
veces eso me enojaba un poco ( escuchar burlas, alguien llamándome de “sabrosa”
o cosas de ese tipo), pero ¿qué podía hacer? ¡Yo misma estaba provocando eso! No tenía
derecho de reclamar.
Y a la verdad tú no necesitas
ser tan bella para llamar la atención de los hombres. ¡Basta ser mujer y dejar
algo más expuesto y listo! ¡No tienes como evitarlo!. Esa es la naturaleza de
ellos y la mayoría no se controla…
Ahora dime una cosa,
¡¿cómo “yo” puedo ser de Dios y seguir teniendo el mismo comportamiento de
antes?! Vistiendo ropas sensuales, hilo dental, apretadas, transparentes,
escotadas, mostrando un poco los pechos, straples, de solo un hombro, blusas (con
la espalda al aire!) ¿Estoy olvidando de algo más?… Ah, está también la panza
al aire (¡cuando es la panza, porque a veces es una panzota!). ¡Levanta los
brazos, aparece la panza; se agacha, aparece “la raya de la cola”! ¡¿Y después quiere
hacerse la “santa”?! ¡Realmente no encaja, no tiene sentido!.
Me estoy desahogando porque
infelizmente eso se ve mucho por ahí, personas que dicen querer agradar a Dios,
pero colaboran con el trabajo del diablo, esa es la verdad. Unas por falta de
orientación, otras, porque quieren, e inventan mil excusas del tipo: “pero a
mi marido le gusta así”, “pero mi intención no es llamar la atención”, “pero
yo no sé vestirme de otro modo”, “hace demasiado calor”… Puras palabras, en el fondo,
es porque todavía falta algo, algo que aún no cambió en la esencia de la
persona. Alguien dígame si yo estoy exagerando…
¿ Sabías que nuestros hombros son una de las partes más
sensuales de nuestro cuerpo?. Por eso yo nunca uso straples (sólo si fuese con
un saquito). Si fuese de un hombro solo, con más razón, ¿no me crees? Es
verdad. ¿Y cuál es el problema de que yo
sea sensual? (tal vez tú pienses: a nadie le tiene que importar mi vida). Pero
si sabes que eso no es nada discreto y
que encima puede llevar a los hombres a desearte y a pecar, ¿por qué incentivar? Es
claro que no tienes cómo controlar los
pensamientos ajenos, pero lo que yo pueda evitar, evito.
Y te lo digo por
experiencia propia que desde que cambié
mi manera de vestir (de sensual para normal, discreta), ¡nunca más
NINGÚN hombre se metió conmigo en la calle! y yo no me siento ni un poco mal
con eso, por lo contrario, pues el espíritu que estaba antes en mi y que se
contentaba al sentirse deseada por otros hombres, se fue, gracias a Dios.
Así es amiga, mucho
cuidado en esa área, para que no estés construyendo de un lado y destruyendo
del otro, al mismo tiempo. Si te miras
en el espejo y tu consciencia te muestra que aquello no está bien, cámbiate de
ropa, pregúntate a ti misma en esa hora,
¿será que yo agrado a Dios de esa manera? No te preocupes con lo que los otros
vayan a pensar y no des atención a los malos ejemplos a su alrededor. De
repente esperabas más de alguien, y terminaste decepcionándote. No te desanimes,
por lo contrario, da el mejor ejemplo
posible, así no sólo estarás agradando a
Dios, como también estarás ayudando a otras a ser también mujeres REALES, por
dentro y por fuera, a través de tu
cambio de actitudes.
Escrito por: Marelis Brum


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